Con permiso

Vasto, misterioso y ajeno

15-01-2023 / Con Permiso, Lecturas
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Si acaso cada quien pudiera andar los caminos que se alejan de su propia aldea. Como trashumantes, nómades, viajeros, o cuanto menos como turistas.


Vasto, misterioso y ajeno

Por Luciano Debanne.

El mundo es un lugar vasto, misterioso, y ajeno.

Si acaso pudiéramos andar todas sus regiones, nadar en sus océanos y mares, congelarnos en sus grandes hielos, respirar el aire caliente y venenoso del volcán, arañarnos con las espinas y escapar de bestias desconocidas.

Conversar con los hombres y mujeres de todos sus pueblos.

Si acaso tuviéramos la dicha de poder recorrerlo en su totalidad, sospecho que seríamos todos seres más escépticos, menos confiados de las promesas de la modernidad, el capitalismo, y los libros que ensayan explicaciones históricas, pasadas y futuras.

Agradeceríamos más el pan nuestro de cada día, y el agua que tenemos a disposición.

Le temeríamos más a la noche, pero conoceríamos más de estrellas.

Aprenderíamos a leer los indicios de la naturaleza y las pistas encerradas en nuestro propio cuerpo.

Desconfiaríamos de las certezas, entenderíamos de la incertidumbre.

Sabríamos más de la crueldad y, por eso, respetaríamos mucho más la misericordia.

Conoceríamos de la insignificancia de nuestro conocimiento, y se impondría la humildad.

Si acaso cada quien pudiera andar los caminos que se alejan de su propia aldea. Como trashumantes, nómades, viajeros, o cuanto menos como turistas.

Hay una necesidad de conocer los límites de nuestra propia realidad para poder entenderla plenamente.

Y donde hay una necesidad nace un derecho, como nos supieron enseñar.

El derecho a conocer mundo más allá del propio mundo, como un derecho humano más.