
Con permiso¡Un sapo!

Por Luciano Debanne.
¡Un sapo! ¡Un sapo!
En la menta de la huerta, recién cuando fui a buscar unas hojas para el té.
El primer sapo de esta primavera.
Con su fealdad de deidad pedestre, magnífico, rugoso, eterno en su ida y vuelta del fondo de la tierra al charco efímero de la superficie.
¡Un sapo!
Gordo, verde. Sus ojos anfibios, su boca enorme de comer.
Ahí entre las mentas frondosas, y vivas, y gráciles.
Verdes las hojas de la menta, verde el sapo, verde el tiempo que viene de llover, florecer y crecer


