Con PermisoLecturas

Con permiso
Preludio de invierno

Por 19 de abril de 2026abril 26th, 2026No Comments

Con permiso
Preludio de invierno

19-04-2026 | Redacción | Con Permiso - Lecturas
Cae esa llovizna que bautiza el barro, y se patinan las suelas gastadas, y los sueldos más flacos que la garrafa de gas. Los mocos y los estornudos, cada quien el suyo como una huella dactilar.

Por Luciano Debanne.

Uy qué frío, se vino el otoño, un preludio de invierno, se puso gris el viento de la mañana, y los árboles meditan en la raíz.

Cae esa llovizna que bautiza el barro, y se patinan las suelas gastadas, y los sueldos más flacos que la garrafa de gas, el pibe que ya solo estira la mano y pide en la esquina porque de tan sucios los parabrisas es inútil querer limpiarlos.

Los mocos, y los estornudos cada quien el suyo como una huella dactilar, el café caliente de las oficinas, la ausencia de Tehuel que salió sin abrigo suficiente, vaya a saber cómo estará ahora que el frío.

La cola del dispensario, jubiletas sentados en grandes vacunatorios oficiales y amantes no oficiales acurrucados en las siestas de la trampa. La parada solitaria del colectivo justo al lado del charco, el primer humito saliendo de la boca.

Hay una luz en la plaza que no se termina de prender apagar prender automáticamente; a veces la tecnología falla en los días grises.

Pasan dos niñas con un paraguas de unicornio, una pelota se aburre en un patio húmedo; mira por la ventana cómo se enfría el mundo frente a su corazón ardiente la mamá de Facundo, y en su mirada miran todas las mamás, y recuerdan ese juguete de infancia tirado en la basura de una comisaría con olor a humedad.

Ay qué frío.

Ahí en las sierras, al espinillo le floreció un ramillete de soles chiquitos que el viento mueve.

Duerme bajo tierra el corazón de un sapo, en pausa, esperanzado que vuelva el tiempo del calor.