Con PermisoDestacadosLecturas

Con permiso
Acá el otoño

Por 26 de abril de 2026No Comments

Con permiso
Acá el otoño

26-04-2026 | Pablo Arietti | Con Permiso - Destacados - Lecturas
Llegó puertas adentro y uno siente que es tiempo de guarda, y hasta el encierro de ventanas y balcones parece querer acompañarlo, y te apoya la mano en el hombro mientras respirás.

Por Luciano Debanne.

Acá el otoño se desenrolla lentamente, como un hilo de algodón blanco que acompaña clavo a clavo a la Santa Rita hasta las hojitas esas que ahora son flor porque cambiaron de color y están medio anaranjadas, medio violetas otras, que es un misterio su transformación.

Acá el otoño se echó a andar como el señor que vende bolsones de verdura puerta por puerta, con su campera más o menos vieja, y sus manos cargadas, y sus ganas de comida caliente, y su trajinar inevitable.

Acá el otoño eligió llegar más silencioso que otras veces, más discreto, más pausado, con un sonido más natural, de voces lejanas, y pájaros, y vientos acurrucándose entre las hojas secas que cubren el suelo como una manta crujiente y vegetal.

Y uno no extraña el sonido del colectivo pasando por la puerta, ni los motores ruidosos, ni la música del verano que en otros momentos baila en el aire y te llama a bailar.

Acá el otoño llegó puertas adentro, y uno siente que es tiempo de guarda, y hasta el encierro de ventanas y balcones parece querer acompañarlo, y te apoya la mano en el hombro mientras respirás.

Acá el otoño se desenrolla lentamente, y se adivina el invierno, sus placeres y su mal.