Con permiso

Un modo de ser en el mundo

11-09-2022 / Con Permiso, Lecturas
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Feliz día a las frontera final, a las precarizadas eternas, a las marchantes, a las de pública y a las de privada, a las de especial, a las que hacen de compartir lo que saben, poco o mucho, una tarea, una profesión.


Un modo de ser en el mundo

Por Luciano Debanne.

Feliz día a las frontera final, a las curso acelerado de zoom y de meet, a las whatsapp a cualquier hora, a las que patearon el barrio para asegurarse que esté todo bien, a las que se sentaron frente a un micrófono en la radio: primera vez pero hay que hacerlo porque es lo que hay.

Feliz día a las que se filmaron dando geometría con los azulejos de la cocina, a las que resistieron la explotación de dar mil horas de más con condiciones de menos, a las que inventaron festejos imposibles para el día del estudiante, a las que putearon en los teléfonos sordos de las oficinas ministeriales, a las que hicieron del barbijo un guardapolvo y un delantal.

Feliz día a las precarizadas eternas, a las eternamente puteadas, a las marchantes, y las que nos enseñan a pura huelga a luchar. A las que más cartas y regalos reciben en su día, a las siempre recordadas para bien y para mal, a las que al principio les dicen «ma».

Feliz día a sus varices y sus espaldas quebradas, a sus gargantas rotas y sus carpetas psiquiátricas, a sus risas de sala de profesores y sus actos bizarros y conservadores y prefabricados que poco a poco nos enseñan el protocolo y ceremonial de la comunidad.

Feliz día a las contacto estrecho, a las que ponen distancia, a las piolas y a las más malditas, a las que le rayaron el auto y a las que le siguen escribiendo aunque ya no vayan a la escuela, a las que salen en las fotos viejas que están en el SUM, a las que se cansaron de pechar.

Feliz día a las de pública y a las de privada, a las de especial, a las jubiladas que siguen yendo a las juntadas, a las suplentes, y a las que después de este año no vuelven a dar clase, si dios quiere y el bolsillo lo permite, nunca más.

Feliz día a las que hacen de compartir lo que saben, poco o mucho, una tarea, una profesión, un modo de ser en el mundo, una forma deforme de amar hecha de notas y sanciones, de estrategias y desesperaciones, de frustraciones y fastidios, de recreos y ocurrencias, de ese clima pedazo de la vida niña; tan nuestro, tan anhelado, tan escolar.

Feliz día a mi vieja, a mi hermana, a mi papá.