
Por Garba.
No quiero
que de pena se muera.
Ni de rabia.
Ni de olvido.
Que entonces,
tras el suceso
haya un funeral
lleno de flores
y se digan discursos
y se canten canciones,
que se levanten las obras
que ella hizo
en su homenaje.
Que hagan de ella
un estandarte
una bandera,
una remera
un pin.
No quiero recibirme
de abogada
o de historiadora
ni necesito
que me expliquen
los incisos.
La quiero libre.
Estuve en Jujuy trabajando.
Quienes me llevaron
me explicaron
que si iba a visitarla
la policía jujeña
se me pegaría
como sombra
y eso nos ponía en peligro.
El miedo no es una idea,
es un callejón
a plena vista.
No hace falta
que lo describan
ahí está,
es el odio
antiperonista
el desprecio
a las negras
a las indias
a las pobres
a las que no bajan la mirada.
Sigue siendo
la conquista de Roca
la supremacía blanca
que no le perdona
a una cabecita
ser semilla
ser tierra
ser Milagro.