
Por Pablo Arietti | redaccion351@gmail.com
Foto: Nicolás Papa.
Mery Murúa en las retinas de quienes colmamos el San Martín el miércoles 28 de agosto de 2024.
Noche inolvidable, abriendo con Juan Murúa en formato guitarra y voz, en honor a tantos patios vividos y por vivir. Hicieron «Repechos del guadal» de José Luis Aguirre, «El cielo del albañil» de Teresa Parodi y Antonio Tarrago Ros, y «Nacida en Agua de Guerra» de Hugo Rivella y el Chato Díaz.
Otra vez un adjetivo para definir el canto de Mery: extraordinario. Versiones para desarmar los males de este mundo.
Luego, presentando las cuatro canciones propias de «Baile Eterno Vol. 1» acompañada por casi todos quienes participaron en la grabación: Juan Murúa, Juan Iñaki, Paola Bernal, Nadia Larcher, Raly Barrionuevo, Pancho Miranda, Juan Paio Toch, Fede Seimandi, Diego Cortez, Santiago Bartolomé, Pablo Jaurena y Bruno Cravero.
Luego de una pausa, se estrenan y graban en vivo (Mario Breuer, Martín Bergallo y Seba Palacios en la técnica) las seis canciones también propias del Volumen 2, con ritmos latinoamericanos y con más invitados: Horacio Burgos, Diego Tercel, Daniel Soria, Rocío Taboas, Sole Segurado, Ema Oliva y Negra Marta Rodríguez.
Hubo cambios de vestuario, comentarios para llorar de emoción y de risa, y detalles geniales, algunos esperados, como el premio Gardel que apareció en un momento y se quedó en el escenario, y otros repentinos como una bota de vino (profe querido, infaltable) que bajó de un palco lateral, atada con pañuelos.
Entre los bises, el «Gato del Bicho» de Ramón Cortez y la «Chacarera del Pastor» de Alejandro Gobbi y Martín Bravo.
En el final, «Canto a la siembra» de Paio Toch, interpretada por todas las voces.
La Mery… Cosa linda y poco frecuente sacudir el corazón de tanta gente.