
Por Facundo Rivero | frivero@redaccion351.com
Fotos: Fernando Facchin
La lluvia busca apaciguar el calor de la lucha, el vapor se expande por General Paz y Colón, opacando el color azul de la violencia, cuya saciedad se alimenta de esos pibes que desean justicia.
«Pedraza, Cristina, Policía» grita el viento de la noche gracias a su garganta blanca que antecede a la neblina, garganta que no puede callarse, es la represión de hoy quien la hace hablar. Un pibe muerto por reclamar precarización laboral.
Cerca de las ocho de la noche, la densa y extensa neblina y los gritos se detienen al frente de un edificio histórico. Allí llevan a cabo un acto. Allí se levantan las palabras contra los asesinos, que son varios y poderosos.