Alegría Ahora

16. ¿Qué pasa cuando la chispa se apaga?

11-10-2022 / Alegría Ahora, Política y Sociedad
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¿Y cuando la mierda nos tapa, nos asfixia, no nos deja respirar y nos ahogamos? Preguntas de la historia de esta semana, escrita por Mónica Lungo hace cuatro años y rescatada en este espacio.


16. ¿Qué pasa cuando la chispa se apaga?

Cada martes una búsqueda y decenas de hallazgos por testimonios en torno a la Escuela de Amor Político Alegría Ahora, desde la mirada, el cuerpo y la palabra de quien sostiene el proyecto más admirado que pueda aparecer en este espacio de contenidos vinculados a Córdoba y sus alrededores.

16. ¿Y qué pasa cuando la chispa se apaga?

Mónica Lungo, jueves 4 de octubre de 2018.

¿Y qué pasa cuando la chispa se apaga? ¿Cuando la mierda nos tapa, nos asfixia, no nos deja respirar y nos ahogamos?

El ahogo de les educadores es emocional, porque sentimos el dolor de una estudiante muy amada.

Nos ahoga el dolor cuando nos dice que “su marido”, después de pegarle un puñetazo en la nariz, comenzó a ahorcarla y que se estaba ahogando con su propia sangre que le entraba por la nariz quebrada… Y se desmayó, se desvaneció.

Lo cuenta hecha un bollito en una de las camas que tenemos en la escuela para que descansen un ratito.

Arriba, su bebe es cuidado con especial ternura.

En ese momento se convierte en una niña que cuenta su propio cuento de terror: “Su marido”, un joven excluido que sólo conoce la violencia de este mundo, no sólo la ahoga con su propia sangre producto de los golpes, le encanta asfixiarla con un cinturón.

En las comunidades donde se vive en extrema violencia las 24 horas de todos los días de tu vida, los problemas se resuelven sin denuncias.

Es un código sagrado. “Con la yuta y la justicia no, porque nunca ayudan, nunca entienden, nunca preguntan, se re abusan, no vamos a pedir ayuda a nuestros verdugos.”

Cuando él fue a golpearla al Hospital de Niños donde el bebé de ambos estaba internado, el Servicio Social intervino muy bien, pero cuando Cristina y su mamá- no es mayor de edad todavía- estuvieron delante de la Justicia, contaron otra historia distinta a la que vieron medicas y enfermeras.

Para les educadores que se sumaron este año a la escuela, les resulta un impacto tremendo comprender que la vida de Cristina y la de su bebé, dependen mucho de cuántas horas de escuela tengan. Lloran, no pueden dormir, buscan contar a sus familias y amigues lo que les pasa con lo que le pasa a estas personas…

El corazón se les resquebraja ante tantas injusticias. Duele mucho la desigualdad.

Me piden que les enseñe a soportar tanta mierda y seguir con fe.

A mí también me duele, 20 años después. Me sigue ahogando la impotencia, la bronca, la desesperación, también lloro mucho, no duermo, pierde el sentido todo…

Y veo cómo la chispa se apaga…

Cuando siento que la chispa se apaga, escribo.

Registro el horror y también registro que ese mismo día, otra estudiante me mira a los ojos segura, con un brillo precioso porque escribe su nombre y el de sus 6 hijas por primera vez.

Como dice nuestra compañera Consuelo Ramírez, “estar en Alegría Ahora es un shock de 220 a la cabeza.”

Hay que tener profundas convicciones en el Amor Político para soportar y ahí en el abismo, confiar en la Humanidad.

Cuando la chispa se apaga es cuando más creo en la Educación.