Con permiso
Pañuelos como banderas
El jueves 30 de mayo Nora Cortiñas se convirtió en memoria incandescente. Ahora y siempre del lado Norita de la vida, acá un homenaje bellísimo de nuestro compañero de cada domingo.
Por Luciano Debanne.
Pañuelos como banderas,
escudos de amor.
Coraje de ronda y pena,
el corazón.
Cada vieja que se muera
va a volver
en forma de lucha eterna,
semillas del bien querer.
El tiempo que todo puede
no las quiere detener.
No hay tumbas donde entren ellas,
enormes,
la muerte qué puede hacer.
Fantasmas de madre abuela,
el cuerpo de una mujer,
cuidando los mundos nuevos,
pariendo lo que ha de ser.
Cada plaza, cada calle,
cada marcha
cada cielo,
cada vez.
Notas relacionadas
Cuenta que de niño se cagaba de hambre, que su viejo se hizo carbonero para parar la olla y el niño que él era se hizo carbonero también, que las paredes de su casa eran grises pero se fueron volviendo negras.
¿Cómo se verán los vecinos, los parientes, los compañeros del secundario, los amigos de la infancia, las novias, los padres de la escuela de tus hijos, la señora que ayer nomás ayudaste a cruzar?
En algunos silencios, en pequeños, gestos de ternura, en determinados enojos y ciertas penas, en la manera de acariciar a un perro.