
Por Pablo Arietti | redaccion351@gmail.com
Una familia amiga. No hay periodismo posible en lo que sigue. Tampoco en cualquier contenido de todo este espacio de cuestiones compartidas que ya lleva 13 años. Uno menos que La Covacha.
Una familia amiga. Con lo que cuesta lograr y sostener amistades a cierta altura del partido…
A cierta altura del partido, pareciera costar menos, mucho menos, soltar amistades que sostenerlas. Tan de moda eso de soltar, aunque ni siquiera… Se sueltan solas, como obedeciendo eso de vivir «suelto de equipaje» para accionar luego algún desapego o de andar buscando «la luz» (aflojemos con «la luz» que en cualquier momento Epec va a reclamar derechos de autor) y en el camino desentenderse de posibles empatías, casi a tono con los tiempos.
Pero entonces La Covacha. Otra amistad.
Escribió sobre el «espíritu covachero» un amigo con décadas de experiencia en picar boletos: «Una forma de vivir el arte y la identidad propia, sin caretas, sin ficciones, sin ‘venta’, sin esa especulación oxidada, rancia y vanidosa que se propone ahora sobre la postura del arte en la sociedad.»
Cada año, el ciclo de conciertos reúne artistas que vuelven o llegan por primera vez y suman el espacio de La Calera a la lista de lugares para volver.
La Covacha de la familia Acosta Magnaterra
Clases semanales y talleres a lo largo del año. Recitales en escenarios de Córdoba y sus alrededores. Un ciclo en casa «para oír y sentir». Una secuencia final de calles para llegar: Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Miguel de Cervantes y Jorge Amado.
Antes de cada noche de celebración, todos hacen de todo: el acuerdo con los artistas, la difusión, las compras para cocinar, las bebidas, la disposición del patio, del salón, del sonido, del escenario, de las luces, de las mesas, sillas, vasos, artesanías.
Al llegar y tocar la campana, Mateo abre el portón de la casa-escuela-escenario. Iván atiende al público, con más familiares y amigos asistiendo. Cuando hay pizzas y/o empanadas, Noel y Diego controlan el horno. Cuando hay locro o guiso de lentejas, se turnan al lado de la olla, revolviendo y revolviendo, antes de dar inicio a la música. ¿Quiénes se presentaron esta vez?
El 2024 de La Covacha
19 de enero: Mono Izarrualde y Mónica Papalia.
9 de marzo: Mery Murúa y Juan Murúa.
8 de abril: Noel Acosta Grupo.
11 de mayo: Ramiro González.
25 de mayo: Pregot Sexteto (con Claudio González)
15 de junio: Noel Acosta Grupo (con Marco Martina).
29 de junio: Bi (Ravasi-Ravasi-Avecilla).
13 de julio: Horacio Sosa.
14 de septiembre: Juan Iñaki.
28 de septiembre: Joaquín Cárdenas Trío.
26 de octubre: Pulso Sur.
16 de noviembre: Dúo Otras Yerbas (Uruguay).
En casi todos, Noel Acosta Grupo abrió la noche, compartiendo escenario con alumnos de la Escuela. Sólo en dos fechas fue el proyecto que abrió y cerró el encuentro.
Noel Acosta Grupo
Noel Acosta en voz y percusión.
Diego Magna en batería y percusión.
Bachi Freiría en guitarra y coros.
Imágenes del ciclo 2024
Sorteo y sobremesa
Luego de cada presentación, se sortean libros. Van cientos de ejemplares en 14 años. Después, la cena de los artistas junto a la familia y a quienes hayan querido quedarse. Surge de todo: historias para morirse de risa y para emocionarse, planes para futuros encuentros, expectativas, preocupaciones, guitarreadas.
Cierre de año
El 18 y 19 de diciembre será el turno de los conciertos de fin de ciclo para los alumnos de La Covacha, siempre emotivos para quienes seguimos creyendo que las cosas lindas no pasan solas.