
Con permisoUn color en el pecho

Por Luciano Debanne.
Que la primavera se te anide
como un color en el pecho,
brote, flor, lluvia, sexo;
y seas risa de viento,
abrazo en carne,
mirada en fuego.
Que sea la raíz, el centro,
y de ahí para arriba,
subir al cielo;
expandirse,
crecer en uñas, en hueso, en pelo,
en sangre roja de corazón latiendo,
y baba ardiente, de sendos besos.
Y que dentro tuyo,
sea algo eterno,
caldera abierta en pleno invierno.
Que la primavera sea
nombre y cuerpo,
piel y carne,
suelo y sueño.
Que la primavera venga
sin estar partiendo,
que haga nido propio
y ahí mate al tiempo.


