
Con permisoPequeña luz

Por Luciano Debanne.
Pequeña luz,
tu camino de andares
en este mundo de espinas.
Quisiera darte las nubes naranjas
cuando la tarde se derrumba en el final del día.
Quisiera,
que sea tuyo el sonido de los pájaros
en los amaneceres de los árboles.
Quisiera que te envuelva
el arrebato inolvidable del primer beso,
del primer amor, de las cosas que comienzan
y se extendien en la memoria del para siempre.
Que sea tuya la felicidad.
Heredarte mis mejores días,
hacerte parte de las alegrías de todos.
Regalarle a tus manos la fuerza para crear la dicha
tuya,
propia, única, irrepetible;
y a tu corazón, a tu corazón regalarle
la dulzura,
la intuición de tripa y sangre,
de saber poner tu lumbre en la hoguera,
junto al fuego de los demás.


