Por Luciano Debanne
Florecido el espinillo,
florecitas como un sol
no se le ven las espinas
de tantas flores que son.
Ya se enteró la raíz
que el viento trajo el calor,
va subiendo desde el suelo
el perfume de la flor.
Septiembre viene viniendo,
y con septiembre el calor,
con el calor el pimpollo,
con el pimpollo la flor;
con la flor vendrá el fruto,
y con este la semilla,
y de la semilla el brote,
y más flores amarillas.
Y así vamos andando,
de la raíz a la flor,
del cielo todo aromado
al suelo que nos cobijó.
Se engaña
quien no ve que duerme
una flor en el terrón.
Se engaña
quien no adivina
el terrón que vive en la flor.
Se va aromando el cielo,
primavera, flor de sol.

















