Por Luciano Debanne.
¿Cuánto vale en rodajas de pan la disputa por el trono?
¿Cuánto vale en agua potable saliendo de las canillas en la entrada del barrio pobre de toda pobreza ahí, en el corazón palpitante de Latinoamérica?
¿Cuánto vale en remedios para el sangrante cuerpo negro del África?
¿Cuánto vale en ladrillos para las ciudades sarracenas mutiladas y en escombros?
¿Cuánto vale en catres y tiendas de campaña en los refugios de las fronteras?
¿Cuánto vale en derechos en las colonias que arremeten contra las estrellas y terminan rodeadas de barras, embarradas?
¿Cuánto vale en dolor de torturados, en llanto de madres, en susto de niño, en vuelos de la muerte?
¿Cuánto vale en capuchas negras y overoles naranjas? ¿Cuánto en alambres de púa y bala?
¿Cuánto vale en pancartas, y videos viralizados, y jugadores arrodillados, y mártires desparramados por todo el mundo, y banderas quemadas?
¿Cuánto vale en abrigo, y techo, y cuadernos doblados para escribir con lápices rotos las balbuceantes palabras de otra realidad?
¿Cuánto vale en tierras, agua fresca, aire limpio para respirar?
¿Cuánto vale la disputa por el trono?
¿Cuánto paga la humanidad?

















