
Música en imágenesJaime Torres en Córdoba

"Jaime Torres y su gente" es un nombre de espectáculo musical, aunque podría saltar de las carteleras y abarcarnos amablemente. Entre esa "gente suya" también, claro, estamos nosotros, su público transgeneracional, repartido por ejemplo entre quienes se acercaron a Cocina de Culturas el viernes 30 de septiembre o el sábado 1 de octubre, para abrazar su arte en vivo y en directo, y tantos otros que tal vez no atesoren disco alguno del gran músico, pero sabrán identificarlo ante su presencia repentina en algún medio, a partir de su figura legendaria, su profunda voz, y sobre todo, su charango.
"Jaime Torres y su gente" es casi una redundancia, hermosa y necesaria. No hubiera estado mal "Jaime Torres es su gente", o directamente "Somos todos Jaime Torres". Habrá querido decir más o menos lo mismo cuando la usaron Los Chalchaleros, antes de otros usos, ajenos al arte, que estropearon el sentido original, de tributo por admiración y respeto, a los grandes referentes de nuestra cultura.
Está bien, entonces, "Jaime Torres y su gente", para invitarnos a celebrar su vigencia, desplegada en conciertos que siguen abriéndole caminos y nuevos encuentros a su mirada buena.
Su paso por Córdoba fue una ceremonia de profunda comunión con la música y la tierra madre que lo acompaña en cada escenario, esta vez junto a una formación integrada por el gran Rubén “Mono” Izaurralde en flauta traversa y voz (siempre un placer su visita, afortunadamente recurrente en los últimos tiempos por su participación en la presentación de "Sal", de Mery Murúa, y su posterior actuación con el Moebius Trío), Goyo Álvarez en guitarra; Federico Siciliano en piano y arreglos y Manuela Torres, hija de Jaime, en percusión y danza.
Entre los músicos invitados, Facundo Toro, Bruno Arias y Paola Bernal.
Compartimos el registro de Sergio Manes, siempre a la altura de los grandes artistas.


