
Con permisoEl viaje último de las niñas muertas

Por Luciano Debanne.
Un sendero de flores,
para el viaje último de las niñas muertas.
Un camino de fuego, para que vuelvan.
Una plegaria incendiada,
guiando sus pasos, amorosamente,
abrazadas de memoria, hembra.
Un llanto coral
para conjurar su última soledad,
para gritar la condena.
Tantas, tantas.
El monstruo, en su crueldad,
viste nuestra ropa,
se mira en nuestros espejos,
nos habla, conversa.
Crispa las manos con las que agarramos el mundo.
Nos habita, nos puebla.
¿Y entonces? ¿Y entonces?
Tal vez, transmutar en otros,
desde el dolor y la pena.
Darle pelea...
Un sendero de flores,
para el viaje último de las niñas muertas.
Un camino de fuego, para que vuelvan.


