Teatro

Zéppelin Teatro presenta “Esdrújula, palabras para Bonino”

13-04-2016 / Agenda, En Escena
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El grupo de teatro celebra su cumpleaños número 20 con una obra más que recomendable. Los viernes y sábados de abril a las 21.30 horas en el Teatro La Chacarita.


Zéppelin Teatro presenta “Esdrújula, palabras para Bonino”

Por Alejandra Migliore.

Foto: Hugo Suárez.

La puesta plantea un universo onírico, un mundo que se va inventando a medida que aparecen las palabras, como una melodía que va naciendo en la sucesiva concatenación de acordes.

El desafío es recrear el lenguaje de Jorge Bonino, un actor cordobés de la década del sesenta, para recrear su mundo, pero para reinventar también el nuestro. Zéppelin se propone hacer una “arqueología del presente” que autoriza la pregunta: “¿Está aquí aún Jorge Bonino?”, como una forma de preguntar ¿el pasado, en general, está presente?, y fundamentalmente, ¿cuál es la actualidad de Bonino? Preguntar por la actualidad, tratándose de teatro y de un pensamiento estético-político como el del artista, es hacerlo por su vigencia, pero también por su acción, por su capacidad de volverse acto y morder lo real.

“Esdrújula” utiliza como estructura inicial el texto “Bonino, Actor de mi propia obra” de Marcelo Casarín, intervenido por la dramaturgia de Jorge Villegas, que lo pone en diálogo con palabras de Roberto Espina, canciones y juegos.

Ser actor de la propia obra es una expresión que vuelve a poner en escena la relación entre la vida y la obra de arte. Esta vez, bajo la forma de un agonismo entre la “cordura de la vida” y la “locura del arte”. Una lucha, sí, pero no una oposición. Si bien se aborda el sueño, la fantasía y hasta la locura del artista, se trata de un mundo que no está absolutamente emancipado del mundo cotidiano de la ciudad. Bonino no ha soltado todas las amarras, fantasea una plaza con carácter de proyecto institucional. Es una invitación y una exhortación a volver la vida obra de arte y hacer que la obra de arte atraviese la vida. En la afirmación del arte, es la vida lo que se afirma.

Así, el blanco y negro de los vestuarios aparecen no como opuestos, sino como los dos polos entre los que se despliegan todos los colores, y permiten pensar en esa indefinición, en esa “identidad mutante” por la que Bonino militaba como algo a construir todos los días. Una política, sí, pero no en la clave de la guerra.

“Dios es la unidad total de las cosas que se mueven, los pájaros que cantan, la lluvia, las flores que nacen, las estaciones, todo eso es Dios. Y Dios existe en una personalidad que es consciente, Dios escucha también. Y después Dios es luz también, y el agua y también la tierra”. En palabras de Bonino, se trata de un dios terrenal.

El texto es de una gran exigencia y está plagado de impresiones que Rodolfo Ossés y Santiago San Paulo saben sostener y potenciar, haciendo honor a la concepción de Marco Antonio de la Parra, de que “el actor es un animal que agoniza. (…) Su palabra es acción pura, un cuchillo, una estocada, un tiro en la sien, manotazos de ahogado, un grito en la penumbra”. Estos dos monstruos de la escena experimentan una metamorfosis, atravesados por el universo Bonino.

“Esdrújula” nos sume en un vértigo de sensaciones apuntaladas por las texturas sonoras que trama, artesanalmente, el loop de Cruz Zorrilla.

La operación de pliegue que realiza Jorge (Bonino) es duplicada por Jorge (Villegas) en un permanente señalamiento a la materialidad del lenguaje; un idioma de los gestos y las formas, privados de significado, independizados de referencia, un lenguaje que se ríe de sí mismo y preserva, así, al mundo de sus manías.

Más allá de que “Esdrújula” hable sobre Bonino, la obra duplica su gesto. Como dice Benjamin, “las traducciones que son algo más que comunicaciones, surgen cuando una obra sobrevive y alcanza la época de su fama. Por consiguiente, las traducciones no son las que prestan un servicio a la obra, como pretenden los malos traductores, sino que más bien deben a la obra su existencia. La vida del original alcanza en ellas su expansión póstuma más vasta y siempre renovada.”

Bonino es un artista que se trasciende a sí mismo en la traducción que Zéppelin realiza con “Esdrújula”.

La obra dura alrededor de 70 minutos, en un recorrido que va del esplendor de la vida artística de Bonino hasta su alunizaje voluntario en Oliva, allá por el ’90. Pero todo pasa demasiado rápido y después del aplauso, el saludo y antes de cruzar la puerta del Teatro La Chacharita, en ese instante uno se da cuenta de que desearía volver a esa realidad;  ahí donde “alunizar” y “aterrizar” pueden volverse sinónimos y antónimos. Uno siente que el final fue un error, que salir (para volver al mundo “real”) fue una locura.

Agendá:

Zéppelin Teatro presenta “Esdrújula, palabras para Bonino”.

Viernes y sábados de abril – 21.30 horas.

Teatro La Chacarita – Jacinto Ríos 1449.

Entrada general: $100 – Estudiantes y jubilados: $80

Reservas: 351 4231159