Entrevista

Red Train Jazz publicó “Agua Pesada”

20-01-2016 / Discos y Videos
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Hace unos días, el trío integrado por Lucas Sánchez en bajo, Agustín Waldheim en teclados y Mateo Marengo en batería, estrenó el video de uno de sus temas. Compartimos este gran trabajo y una charla con el autor.


Red Train Jazz publicó “Agua Pesada”

Por | parietti@redaccion351.com

Primero lo primero. La nueva música y sus imágenes. El video de una formación de jazz para disfrutar en el comienzo del año.

Red Train Jazz  – “Agua pesada”

 

Segundo, una charla con Lucas Sánchez, bajista cordobés, integrante de varios proyectos que dimensionan el nivel de la nueva generación de músicos en la escena de Córdoba.

Ida y vuelta.

-Contame tu historia con el bajo. ¿Cuándo comenzaste a estudiar? ¿Cómo fue ese primer tiempo?

-Creo que mi atracción por los sonidos graves empezaron cuando de chico (9 o 10 años) nos cuidaba un tío a mí y a mis hermanos. Él traía su guitarra y cuando tenía un tiempito se ponía a orejear temas de Radiohead, Stone Temple Pilots, Nirvana, y otras bandas noventosas. Yo tenía mi guitarra pero no sabía tocar mucho, así que la solución a eso fue tocar los bajos de los temas que él sacaba (simplificados, obviamente). De esa forma empecé a tocar mis primeras líneas de bajo. Más tarde, cuando terminé la secundaria, empecé a trabajar, ahorré unos pesos y me compré mi primer bajo y ampli (¡las dos cosas a mil pesos!). Ahí seguí casi por el mismo camino, sacando temas de Ramones, Attaque 77 y otras bandas punk. Al año empecé a estudiar guitarra clásica en el conservatorio Felix T. Garzón, y de alguna forma u otra mi oído empezó a querer escuchar otras cosas. Después de dos años, decidí empezar a estudiar el instrumento que siempre quise estudiar. En ese momento busqué un buen profe de bajo eléctrico en Córdoba capital, y ahí caí en manos del maestrazo Milton Arias. En ese momento es cuando empecé a ver la música y la vida del músico de otra forma. Dos años después empiezo a estudiar contrabajo… A empezar de nuevo. Otro instrumento.

-¿Qué nos podés decir, a quienes tocamos un instrumento como tocamos un timbre, sobre las semejanzas y diferencias que experimentás cuando tocás un bajo y cuando tocás un contrabajo? ¿Qué cosas se cruzan?

Creo que todavía me están cayendo las fichas de cada instrumento y de las diferencias que tienen uno con el otro. Si bien es cierto que los dos cumplen el mismo rol en la música, los modos de encararla son diferentes en función del instrumento. Hay cosas que suenan mejor con uno que con el otro. Hay cuestiones técnicas que te limitan a hacer determinadas cosas en cada uno. La misma sonoridad que les corresponde hace que los tengas que tocar y encarar de diferentes formas. Ejemplo: el sustain. 

-¿A qué maestros del Jazz, locales, nacionales, internacionales, les tenemos que agradecer que andes por ahí dándole rosca a los graves?

-¡A muchos! Pero principalmente a mis profes Cristian AndradaMilton Arias y Gonzalo Villarreal, que me dieron y me dan las herramientas para que me pueda expresar. Y a los grandes referentes del Jazz nacional e internacional. Por ahí los que más he escuchado son de Argentina, mis profes Cristian y MiltonMariano OteroJuan BayonLucas Acuña y Edu ElíaJavier Malosetti. Y de afuera, Charlie HadenDave HollandJaco PastoriusMiles DavisKeith JarrettBill Frisell… Etc.

-¿Cómo se conocen con Agustín Waldheim y Mateo Marengo?

-Con Agustín nos conocemos porque los dos vivimos en La Falda. Me habían comentado que era músico pianista de jazz, y fue una muy buena noticia para mí. Lo contacté (costó pero lo logre jaja), nos empezamos a juntar y tocar unos standards, como podíamos, con las herramientas que teníamos. En fin, resultó un amigazo. Con Mateo compartimos base en La Pajuerana Jazz Band, después yo me fui y empecé a tocar en la Córdoba Jazz Orchestra, pero seguí teniendo contacto con él. Mientras tanto, con Agustín tocábamos a dúo, después tocamos con una baterista, Cami Mennitte, que se fue a estudiar a Estados Unidos. A la semana empezamos a tocar con un baterista amigo, Fran Menardi (integrante de Colibrí); a los pocos meses se fue para poder estudiar; tocamos un tiempo más a dúo con Agus y justo se dio que cuando empezamos a querer tocar con batería de nuevo, Mateo andaba buscando músicos para poder tocar jazz. Hace un año y medio que venimos tocando juntos, con muchas ganas de seguir aprendiendo y haciendo cosas nuevas. Y hace unos meses se sumó un saxofonista que viene de Rosario, Ismael Avecilla. Una gran persona y gran músico. La verdad que estoy muy agradecido de formar parte de este grupo, de estar rodeado de estas personas, y de hacer la música que hacemos.

-¿Te puedo preguntar por qué Red Train? Bueno, ¡ya está hecha la pregunta!

-El nombre de “Red Train” surgió de casualidad, haciendo unas carpetas con Agustín para entregar en unos hoteles. El programa que estábamos usando para armarlas nos tiró la opción de una tapa, donde había un tren de color rojo… En ese momento se le ocurrió a mi compañero ponerle al grupo el nombre de Red Train Jazz (hasta ese entonces, no teníamos un nombre). Nos gustó, y creo que por ahí, en algún punto vimos reflejada la música que queríamos tocar, en esa imagen.

-¿Cómo nació la línea de “Agua pesada”? ¿Hay momentos del día más generosos con la inspiración?

-Generalmente, siempre que escucho música, se me ocurren ideas para trabajar. Por ahí escucho alguna sonoridad, o algún concepto compositivo, melódico o rítmico, y eso me inspira para laburar algo nuevo. “Agua pesada” nació, creo, después de haber escuchado bastante a Mariano Otero, Miguel Tarzia, y Cristian Andrada. Más un ayudín de mis profes (Nico Ocampo y Cristian) que me terminaron de tirar unas ideas para terminar de cranear la música. 

-Hace días, haciendo un resumen del año que se fue, hablaste de la Córdoba Jazz Orquesta, de la formación Vortex Ensemble, y claro de Red Train Jazz. ¡No parás! ¿Qué tenés ganas de hacer este año, que no pudiste por alguna razón el año pasado?

-¡Poder sentarme a estudiar! Este año tuve muy poco tiempo para hacerlo, más que nada por las horas que perdí viajando de La Falda (lugar donde vivo), a Córdoba, donde tengo la mayoría de mis actividades. Obviamente hay muchas cosas, sueños y metas para cumplir. Pero creo que el estudio, los ensayos, y ese tipo de laburos personales son el camino para poder llegar a esas metas y sueños que uno tiene. Y también es una forma de sentirme seguro y confiado a la hora del toque.

-Hace nada, menos de una semana, pudimos ver un video que reunía un piano, el de Luis Lewin; una batería, la de Fernando Caballero, y un bajo, el de Fernando Bobarini. Todos maestros de los mismos instrumentos que suenan en “Agua pesada”, pero además, felices de ver que hay una nueva generación de grande músicos, con formación e información suficiente para pensar que la cosa seguirá creciendo. ¿Cómo vivís lo que está pasando? ¿Qué te imaginás? ¿Qué ves cuando te ves en futuro?

-Sí, yo también vi el video. Unos capos totales, me encantó. La generación de músicos con la que estoy compartiendo este momento la veo tremenda. Veo que hay muchos laburos, con mucha calidad y nivel de compromiso, logrados por músicos de mucho nivel, con un montón de estudio y un montón de ganas de seguir aprendiendo. Veo laburos con un alto grado de sinceridad artística (eso es muy importante). Y creo que lo que más me gusta de lo que veo es el nivel humano y el gran compañerismo que hay en el ambiente, por lo menos donde me muevo yo. Esto último creo que es un buen motor para que la juventud artística de Córdoba llegue a un futuro tremendo, desde este gran presente.

-Abramos la ronda. Habrá un par de docenas de músicos que querrías que escuchen quienes puedan leer esta entrevista. No importan los orígenes, los estilos, los tiempos. Importa juntarlos en un montoncito abajo de esta pregunta.

-Bueno… Todos los que nombre reiteradas veces hasta ahora ja. Obvio que hay un montón más, que no se me vienen en este momento. Pero lo que puedo decir es que tratemos de apoyar a los músicos locales y nacionales, que hay muchísima música hermosa dando vueltas, y es de acá. Sólo hay que investigar un poco.

-¿A quiénes hay que nombrar, finalmente, como agradecimiento por este trabajo?

-A Nico Defilippi y su compañera por las imágenes; a Rodrigo Pitriqueo por la grabación, a mi amigo Mauricio Martínez por la edición, y bueno, a mis amigos y compañeros de grupo, por su disposición, cariño y toda la música que pusieron en este tema. Dentro de poco vamos a estar largando dos videos más de composiciones propias. Estén atentos a oír y ver.