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Pésame presenta su primer disco

7-05-2017 / Agenda, Reseñas
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La banda integrada por Esteban Kábalin en voz, Jorge “Cuerda” Tarnavasio en guitarra, Daniel Tita en bajo y Fernando “Coco” Yanello en batería, estrena su álbum debut en un concierto para todo público, este domingo 7 de mayo a las 20 horas en Casa Babylon, junto a Motorblues como invitados de lujo. Recorremos las canciones.


Pésame presenta su primer disco

Por | parietti@redaccion351.com

Desde comienzos de 2016 pasaron cosas más que emocionantes para Pésame. ¡Cómo olvidar su participación en la apertura de la noche de Iron Maiden en Córdoba! Casi un nuevo bautismo de fuego para quienes vienen recorriendo las calles de la ciudad a puro rock, desde hace décadas. 

Entre fechas marcadas a fuego en su historia, la banda liderada por Esteban Kabalin no dejó de trabajar en su primer registro discográfico. Luego de una agenda repartida en festivales y escenarios del Abasto, finalmente, para alegría de muchos, llegó la edición física del esperado álbum.

Quince títulos por recorrer, antes del concierto de estreno. Pre-producido por Germán Della Rossa, todo lo que suena fue grabado por Robert Richard, por José Gentile y por Nicolás Cabrera en sus respectivos estudios. La mezcla estuvo a cargo de Javier Pedrocca y Sebastián Manta fue el responsable de la masterización. Nombres para dar gracias por el gran sonido a la altura de un esperado debut. 

Invitados: Joel Elián Fussero en sintetizadores; Lucas Isaac en guitarra; Andrés Arias y Ernesto Weler Batrasonic en teclados; Germán Della Rossa, Miguel Amaya, Patricio Petros, Leonardo Ventre y Fabián Kurka en coros.

Experiencia de escucha. 

“Obertura”. Teclados como telones encadenados. Persecusión in crescendo. Vista cenital de un territorio azolado por truenos de guitarras. 

“La tempestad”. Mazazos. Postal eterna de Kábalin y su grito sagrado. Su cabellera sagrada. “Abran paso, quiebran truenos, la tempestad llegó.” Una escuela de rock condensada en riffs, solos y arpegios en tensión de graves. “Laberintos y planetas, fuego inmensidad.” Aceleración. “La eternidad es hoy. La eternidad es rock and roll.” ¡Larga vida a toda esa detonación!

Pésame – “La tempestad”

 

“Viaje encarnación”. Guitarras de “Cuerda” Tarnavasio y Lucas Isaac desdobladas. Intro de locos para una voz increíble. “Todo es revelación, pasado, futuro y hoy”. Corte estupendo. Primer tramo de un disco que suena a la altura de las circunstancias. Y las circunstancias dignifican.

Pésame – “Viaje encarnación”

 

“El circo”. Oscuridad inminente. ¡Fernando Belzagui! Maestro de ceremonias con sonrisa de mil dientes. “¡Bienvenidos al circooooo!” Otro gran riff para una canción a la caja boba, repleta de payasos y animales. “El circo de la televisión. La opinión que se vende, la torta que se corta. La puerta que se cierra.” Cuando siempre te dicen que no, el rock despotrica que todo está en su lugar, a contramano de esos corazones desplazados. Belzagui y sus carcajadas endemoniadas. 

Pésame – “El circo”

 

“El bronce y el don”. Arpegios y vuelos cristalinos de cuerdas que se encuentran en el estribillo para otra distorsión . “Canciones en llamas, sueños de guitarras, rutas alejadas y ahí el bronce y el don se funden al fin”. Cada vuelta sobre los pasajes de la canción encontrará detalles de la batería de “Coco” Yanello y del bajo de Daniel Tita para descubrir. 

“Canción del miedo”. Música como secuencia vertiginosa de imágenes. Versos que cruzan en medio de relámpagos de escalas. “Canción para quien no pudo ser pero volverá.” Un solo lúgubre se mezcla en coros graves que pronto arden. Los agudos de Kabalin fundiéndose en las alturas de otro pasaje de IsaacTarnavasio para celebrar, sobre una base perfecta. Una vuelta de estribillos y coros compartidos con Miguel Amaya, Patricio Petros, Leonardo Ventre y Fabián Kurka para seguir disfrutando de una canción que se escucha como himno.

“Hay tormenta en tus ojos”. Introducción lenta desde los teclados, como cuerdas que desatan un riff entre la línea del bajo, los parches y los platos. Balada con destellos de armónicos. La voz natural de Esteban, desdoblada en el estribillo. “Las horas que te encuentre son las que te diré que de este lado del cielo una estrella se deja caer”.  La guitarra de “Cuerda”, siempre un complemento luminoso. 

“Blanco fácil.” ¡Locomotora de rock a contramano! Vos desgarrada entre riffs y un estribillo de coros para enfrentar mentiras a pura fuerza. Tremendo cierre de una letra para esquivar corazones frustrados y dedos señaladores. Cada solo fluye entre bases rítmicas que suben el riff del final para otro corte que deja la escucha en suspenso.

“Cubo Rubik”. Riff para el podio de pogos. A esta altura del disco, hay que aplaudir todas esas guitarras que sabrán llevar lejos la música de Pésame. En un tiempo aburrido de textos que se preguntan dónde quedó, dónde está, y más aún, qué es el rock hoy, qué representa y demás interrogantes sin sentido, como si la música tuviera que dar tantas explicaciones, acá, entre estas canciones, hay una respuesta posible: el rock es un puñado de letras escritas por corazones en llamas que cantan entre riffs estupendos, bases contundentes y grandes solos. Habrá quienes sigan esperando más fundamentos, extraviados en búsquedas estériles para conectar nuevas composiciones con tradiciones intocables. Habrá quienes ya no puedan disfrutar de un disco por simple cansancio de ese ejercicio innecesario de administrar etiquetas. Sólo se trata de escuchar, de seguir escuchando y que cada verso nos explique. “Armar es el dilema en cuestión, tropezar nunca te hará perdedor”. 

“El juego”. Intro de guitarras que recrudecen. Base de teclados y versos que abren caminos. “Aquí no hay consejos, consuelos ni Dios, sólo intuición valdrá”. Luego del estribillo, mandas las teclas y los cortes de bombo y platos para que la voz de Esteban levante el clima hasta la próxima detonación. El final inicia con un coro que vuelve a reunir invitados, entre armónicos de guitarra y un solo que remonta la línea del bajo para otro corte abrupto y genial. 

Pésame – “El juego”

 

 

“Plegarias”. Un colchón de teclados, una base lenta y simple de parches y arpegios para una imagen que se impone. Esteban canta en segunda persona sobre alguien que camina por la noche, “pensando en cosas que no pueden ser”. Del lado de la escucha, entre acordes dramáticos, surge inevitable su imagen surcando la ciudad entre “plegarias en vano”. Otro momento para disfrutar de la gran voz de nuestro rock, desgarrada y gloriosa en el grito final. 

Pésame – “Plegarias”

 

“Nuevo animal”. Los créditos de Pésame detallan que todas las letras y riffs de guitarras fueron compuestos por Kabalin y entre las colaboraciones, interviene “Cuerda” en esta canción. Lo que suena es una invitación irresistible para ver cómo Tarnavasio hará todo eso que se escucha en el disco, sobre el escenario de la presentación. 

Pésame – “Nuevo animal”

 

“Bendita por la noche”. Daniel Tita anuncia la canción final con su bajo sonando como pasadizo a otro gran despliegue de guitarras. Versos que hablan de una aparición y de una vida convertida en sombras para una misión en soledad. Todo el rock de Pésame nos saluda desde la noche interminable. 

Pésame – “Bendita por la noche”

 

Como hubo una obertura y un interludio, hay un final, un cierre para todas las canciones del disco, con un trueno como último respiro. 

Sólo resta ir al encuentro de estas canciones para que los aplausos de cada escucha personal se fundan en la ovación merecida. 

Agendá: 

Pésame presenta su álbum debut. 

Banda invitada: Motorblues. 

Domingo 7 de mayo – 20 horas. 

Casa Babylon – Las Heras 48.

Entrada: $100.