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Seba Milani presenta “Sacha Funky”

11-05-2016 / Agenda, Reseñas
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Este jueves 12 de mayo a las 22 horas en Cocina de Culturas, el compositor y multiinstrumentista cordobés presenta su segundo disco, junto a invitados de lujo. Recorremos las nuevas canciones.


Seba Milani presenta “Sacha Funky”

Por | parietti@redaccion351.com

En una semana de nuevas músicas en escena, llega la noche de presentación de “Sacha Funky”, el nuevo disco de Seba Milani. 

Diez canciones que escuchamos en la previa a las luces del concierto. Siete composiciones propias y tres versiones. Un recorrido posible.

Las coplas de la vida. Juan Carlos y Peteco Carabajal en tres ritmos que se alternan. Versos que sabrán esperar para madurar, pero ya pintan lindo desde las rimas, el bajo y el contrapunto de voces con Jorge Luis Carabajal.

Impulso natural. Un piano de ventanas abiertas. Una estrofa que habla de un sueño de madrugada donde alguien canta con la mirada. Seba y Raly Barrionuevo juntos en la canción. Pasajes de un día, alguien que pasa con voz de nube. El piano que deja pasear rasguidos acústicos; dos amigos cantando y el piano que vuelve para adornar caprichos de quien viene y se va por la peatonal. “Cielo de luna y zamba” que se deja llevar por un solo de guitarra estupendo.

Saque la manito. Los Hermanos Simón y una amistad inesperada con un saxo a lo Maceo Parker. Ahí nomás rasguido de chacarera, ahí nomás riff con cejilla heavy metal, bombo a lo Chakay Manta, vuelta a la tierra y al funk con vientos, mientras el mozo de la letra aprovecha que la madre de la moza amagó con irse y se armó nomás el baile, pero de bien que venía todo, apareció la vieja y todo bien pero “saque la manito”.

Vidala de sombras. Los armónicos del bajo en la intro buscando el aire de una noche que conjuga sueños y olvido. Hay un frente de tormenta que pasa por debajo de la instrumentación que acompaña desde la superficie.

Chacarera resentida. El bandoneón del comienzo duele menos que el rencor… Un cambio de piel convierte la pena en chacarera para volver a olvidar. “Ya no me importa perderte porque todo tiene fin. Una flor consuela el llanto, quebranto de mi sentir. No te ruego que me quieras, sin tu amor puedo vivir. Solito vine a este mundo y solito he de partir…” Mmm… Hay que decirlo una vez más y con todas las letras: Todo es despecho, a favor o en contra de la música. Y por “Sacha Funky”, en compañía de Juan Carlos Carabajal, cayó en buenas manos. Siga sufriendo Milani, siga así que le hace un bien a la música.

Lucecita negra. Paseo de guitarras que suenan bien y pedales bien puestos. Capas de sonidos y un verso que dice “Y me quedé tan solo, buscando en todo explicación y no la hallé… Y pregunté ¿Por qué a mí? Mi sueño viene gris y yo no sé dónde estás.” Lo dicho. Muy gallito el mozo diciendo “sin tu amor puedo vivir” en la chacarera anterior y acá otra vez aflojando… Todos los hombres somos iguales…

Viento. Murguita. Canción de celebración y de ruego, de hermandad, de dolores que escampan. “Viento de añil, cubre la herida, descubre el grito, canta mi paz. Pasas fugaz, llevas el sueño, junto a otros sueños de inmensidad…” Un gracias por la batería del final.

Vienes a mí. El orden de las canciones nunca es azaroso. El título de Néstor Garnica ya es un peligro. Letra adentro: “Hoy la mañana me encontró jugando con tu piel y el alma. Vienes a mí como el viento entre las ramas, igual mi corazón te llama…” Y después: “Por eso vuelvo, vuelvo a tí, a beber de tu alma suave primavera que estás en mi andar con el sol.” Una hermosura. Para quienes escuchan un disco y disfrutan de hilvanar versos, la segunda persona como recurso sostenido deja pensar en alguien con la suficiente densidad como para ganarse el diploma de musa inspiradora. Que tenga nombre y apellido o resida en la abstracción del oficio poético, es lo de menos. Importa esa belleza de sensaciones extremas desordenadas, ese desacomodamiento de tarros anímicos en la estantería. Los vaivenes del cantor son los nuestros. Todos, ojalá, hemos girado por esa calesita de reciedumbre y ternura (gracias Julito); todos, alguna vez, dijimos: “Ma sí, andá por la sombra y que te garúe finito” y la entereza se desvaneció a la vuelta de la esquina. Todos amamos, odiamos y pedimos más. Como las hojas, todos los ánimos son del viento.

Soy origen. Chacarera de los siglos que no cambian. Aprenderse la letra, para cantarla fuerte y bailarla con los brazos abiertos:

Soles de la vida, tierras sin sus dueños,
cristal que enloquece sangre despierta sus sueños.

Inti padre y grito pacha mama en vuelo,
hijos de sus hijos fueron los que no supieron.

Partieron la historia mutilaron cuero,
se llevaron oro y nos trajeron miedo.

Más de cinco siglos, huellas ya perdidas,
sombra de una sombra el llanto,
conciencia de amor y vida.

Cuentos que contaron abuelos de mis abuelos,
Y que yo canto solo, sólo porque no hayan muerto.

Norte de mi norte suelo de mi suelo
árbol río y piedra, monte tierra y vuelo.

Vivo y soy origen, no rezo extranjero,
grito por mi raza, grito y no festejo.

Más de cinco siglos, huellas ya perdidas,
sombra de una sombra el llanto,
conciencia de amor y vida.

Verde y miel. Canción de amar. La segunda estrofa le deja el canto a Ana Prada. Juntos y hermosos cantan “Semilla que fue flor”. Canción de tan lejos y tan cerca, con otra gran artista invitada regalando acordes: Jenny Náger.

 

Seba Milani – Sacha Funky

 

Y todo esto sonará en vivo este jueves, seguro junto a alguna que otra obra de “Vuelos”, primer trabajo de Milani.

Importa saber que su música se ha encontrado con nombres valiosos de nuestro cancionero. Importa mucho más escuchar “Sacha Funky” y acompañar a su creador, cuando asome por la puertita del rincón de Cocina de Culturas y se suba al escenario junto a sus músicos: Cristian Núñez en guitarra eléctrica y Pablo Gómez en batería. Entre los invitados, Jorge Luis Carabajal y Jenny Náger.

Cuando se cuelgue el bajo y deje sonar las primeras notas, estaremos en sus buenas manos.

Agendá:

Seba Milani presenta “Sacha Funky”. 

Jueves 12 de mayo – 22 horas. 

Cocina de Culturas – Avenida Julio A. Roca 491. 

Entrada: $100. Anticipadas a $80 en Punta y Hacha (Belgrano 612).