El cronista de la sed

“El bote” de Alejandro Puri

9-06-2016 / El Cronista de la Sed, Lecturas
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Los hechos que aquí se narran fueron sobreescritos. Cada párrafo esconde glorias de Quevedo, listas de precios del Hogar Obrero y avisos de deuda de luz, gas y seguro de sepelio.


“El bote” de Alejandro Puri

Por | parietti@redaccion351.com

Por Fer Vélez.

Cuando llegué y le vi la cara al dueño de casa me di cuenta de que me había mentido.  Me lo comunicó alegremente antes de que le pregunte. Ahí nomás llegó el fulano Puri. Había oído hablar de él y “El bote” por distintos lugares. Muchas personas cercanas habían trabajado con él o lo conocían, o se comentaba sobre “El bote”.

Apenas lo vi, me di cuenta de que los mitos existen. Puri me pareció uno de hueso y algo de carne. Mientras el dueño de la casa hacía los chori, la familia andaba por ahí. “Me llamo Alejandro” nos dijo Puri un par de veces. Me tuve que esforzar para no decirle Puri.

Hablamos de todo mientras se comía y participaba en familia. Al fulano le gusta la charla de todo tipo. Por supuesto contó un par de anécdotas del bote no menos que increíbles.

“Una vez -arrancó- fuí a Pol-ka, cuando Adrián Suar recién tenía la productora, en los comienzos. ¡Le quería dar un transfer del bruto de El bote! Lo había grabado en un VHS y no tenía otra copia. Digamos no tenía un mango… ¡Me acuerdo qué minones tenía de secretarias! ¡Una mejor que la otra! No sé qué pasó, me distraje o cambió la secretaria, no sé… La cosa que le dije a quien me atendió que no iba para un casting. ¡Que iba a verlo aAdrián Suar para darle un material! La mina agarró el cassette y me fui de Pol-ka sin ver a Suar. Muchos años después lo vi en un programa especial, en la tele, donde le hacían una entrevista. El conductor le preguntó no me acuerdo qué cosa y Suar de repente dijo: ‘¡Sí! ¡Me han pasado muchas cosas graciosas! Una vez un tipo vino y me dejó un cassette de un partido del sub-20 de Argentina-Brasil. Como estaba bueno el partido, ¡con mis asistentes lo terminamos viendo!’”

El fulano Alejandro (Puri para todos nosotros) se ríe. “Claro -dice-, ésa era mi película “El bote” que le había dejado a Suar… Lo que pasa que como no tenía un mango la había grabado arriba del partido Argentina-Brasil y me olvidé de dejarla en puerta!

La noche siguió así, con mucha charla. Nos fuimos juntos con el fulano. El dueño de casa nos acompañó y dijo que odiaba el verano, nos abrazó y salimos caminando.

Al doblar la esquina nos encontramos con una manada de travestis distribuida en las veredas. Nos miramos con Puri y nos reímos.