Asistencia imperfecta

Los Amorosos Callan

2-07-2018 / Asistencia Imperfecta, Crónicas
Etiquetas: , ,

El sábado 30 de junio en El Cuenco, Jorge “Chacho” Marzetti y Juan Pablo Toch volvieron a celebrar su encuentro de poesía y música en dos funciones a sala llena, junto a queridos invitados.


Los Amorosos Callan

Por | rodrigoperez@redaccion351.com

Estas pausas a la vida común son necesarias. Te diría que son vitales. Frenar el eterno devenir de lo cotidiano, detener el ruido interno de los pensamientos circulares. Juntarse en una rueda al abrigo de la humanidad, regresar a la lengua madre y dejarse acunar con la melodía de la palabra.

Gracias a Jorge “Chacho” Marzetti y Juan Pablo Toch, la poesía y la música tejieron un manto e hicieron que la última noche de junio sea cálida.

Nuestro silencio de emociones agolpadas en cada punto de oración. Nuestras imágenes de quiénes fuimos y somos, como diapositivas lentas en cada pasaje de “Los Amorosos Callan”. Un intento de contener los aplausos, las lágrimas y la risa. No nos fue posible, pero estuvo bien que así fuera.

El “aquí y ahora” de una celebración de la música y la palabra, esta vez en doble función de sábado, pareciera advertirnos que la vida está en estos encuentros, en estos Amorosos reunidos en un espacio entrañable como El Cuenco, junto queridos artistas como Fede Seimandi en contrabajo y coros, el poeta Leandro Gabilondo, las luces y magias de Franco Muñoz y Juliana Manarino Tachela. Nombres convocados para un momento que deja pensar en el infierno de celulares, dinero, diarios y pantallas como el “Truman Show” de una realidad paralela.

Desde hace un tiempo y en diferentes rincones de Córdoba, siempre con infinita calidez, Chacho y Juan Pablo ofrecen un formato de presentación tan ancestral que hoy resulta novedoso. Hay que estar atentas y atentos para el próximo convite.

Sólo una sugerencia: llevar una libretita y anotar los nombres de las poetas y los poetas que allí se citan para después poder abrir nuevas puertas y ventanas hacia paisajes acogedores, por nuestra cuenta.

La invitación es a cerrar los ojos para despertar.

La recomendación es poder asistir y sentirlos. La recomendación es poder asistir y sentirnos.

Porque nos merecemos este regalo. El regalo es un presente y el presente es nuestro aquí y ahora.