• Carlos Salinas

Carlos Salinas

2017

La celebración de lo imposible (notas al margen de la destrucción amarilla)
Carlos Salinas (cantante y poeta en Sarmiento & Salinas).

Este 2017 estuvo plagado de cosas intensas e imborrables. Sin duda tocar y leer poesías en el escenario del 24 de marzo en el festival por “La memoria, la verdad y la justicia”, tras una marcha épica. Fue el gusto más lindo que pudimos darnos con “Sarmiento & Salinas”. Alucinante también fue (¡gracias Jorge Villegas!) poder tocar en Villa Nidya, en el patio del Che Guevara en el marco por los 50 años de su asesinato. Fue muy muy fuerte y todavía no proceso ambos eventos que me conmovieron totalmente.

También pudimos desarrollar hermosos toques por todos lados, apoyando diversas luchas e iniciativas culturales como las Cátedras Bolivarianas organizadas por Mariano Pacheco y el equipo de “La luna con gatillo”, en honor a Kosteki y Santillán y también al guerrillero heroico. El homenaje a Tuñón transmitido por Radio Eterogenia, también me enorgulleció mucho.

Los 7 Locos, la plaza de Villa El Libertador, Tramas, Tinku Arte, La Bici del ángel, “Cultura de miércoles”, “Apacheta de palabras”, fueron algunos de los lugares por donde deambulamos y compartimos canciones. Edgardo Contizanetti, Marcos Luc, Agustín Druertta, Pachi Herrera y tantos otros, los locos benditos que nos permitieron acompañarlos.

Café del Alba fue mi casa de la poesía. Allí pude presentar mi libro “Musas para los días del descrédito”, participar de invitado en “Brote poético Córdoba” y de Al alba en el alba”, el ciclo de poesía y canciones de Mario Díaz y Valeria Arnal. También se dio, después de 20 años, la vuelta de Los Editables en noviembre. Allí, junto al Ricardo Cabral y el Pablo Ramos, volvimos a despuntar el vicio y conjugar el lema de “poesía que se edita en quien la escucha”.
“Musas”, como fue decididamente rebautizado el libraco, se dio el gustazo de rodar por todos lados desde “Poetas desde el patio” hasta la Feria del libro de Deán Funes, pasando por “Tramas” y “La Bandada”.

El hecho de encarar nuevamente una producción independiente y salir airoso, dan cuenta de que fue un año de laburo inmenso e incesante. El libro vino “con el pan bajo el brazo” como dice el dicho popular, ya que el Julián Castro, La Cris Gallardo y el Marcelo López hicieron posible una nota en la Desterradxs Número 41 y de ahí no se detuvo nunca: ¡hasta Mariano Luque me invitó a leer unas poesías en la presentación oficial de su disco “Cosecha” en el Quality Teatro!

Los poemas anduvieron impetuosos y se propagaron más allá del libro, acunados en las bitácoras de Tramas, el encuentro de poetas de Icho Cruz; el boletín literario “Basta ya!”, el poemario de Agustín Tosco que lanzó Luz y Fuerza; también, piratas y celestes, se leyeron en la radio del gigante de Alberdi.

Año de luchas como el Slam poético que armamos con el Santiago Pfleiderer frente al Apross para el Pecas Soriano, Los recitales en el barrio junto al Pelado Lasa y el Martín Mamonde o cuando parimos “Surmenaje a trois” junto al Mario Díaz y nuevamente el Santi o la participación de “Sarmiento & Salinas” en Casa Revolución dentro del marco del “Escena y memoria”.

Mención aparte la vuelta de “Culpables por asociación” con el Gonzalo Mamonde y con la mitad de La Cruza de invitados.

En definitiva, a pesar de las calamidades y los retrocesos que nos sobrevuelan; los abismos a los que somos arrojados y que plantea esta coyuntura política, 2017 fue otro año de resistencia donde ganó el encuentro, el arte, la cultura. El amor y todos los enemigos de este odio a flor de piel.

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