Por Eugenia Domínguez, Guadalupe Pedraza Cáceres y Julia Barrandeguy.

El teatro es una disciplina que se precia de existir casi únicamente gracias a la presencia
viva del otro. No existe actor sin espectador. Asimismo es imposible concebir una obra
sin un grupo donde cada uno expresa en mayor o menor medida desde su rol: dramaturgo,
director, escenógrafo, técnico, asistente de sala, actor.

La escena ocurre cuando comunica algo a alguien.

Desde este espacio también buscamos construir un escenario simbólico para
poner de manifiesto a un grupo de voces que integran ese entramado extenso,
intenso e incansable del teatro alternativo, independiente, oficial y sus múltiples mixturas.

Seguro quedan cosas por decir. Los textos convocados reflejan sólo una parte de ese gran mundo
de las artes escénicas en el que se convirtió el Teatro de Córdoba en todo este tiempo.

Por lo pronto, es posible desandar el 2016 y transitar las primeras búsquedas del 2017
desde las experiencias aquí compartidas, a partir de un recorrido por logros dignos de celebración
y objetivos que suponen verdaderos desafíos para sostener la actividad, en un contexto
donde la posibilidad de nuevos encuentros se presenta como una de las necesidades más claras.

Gracias a los que aportaron sus miradas. Disculpas a los que no pudimos incluir.
Nosotras también estamos ensayando y algún día hay que estrenar.

Acá estamos, dando sala y esperando que se acomoden en las gradas para receptar
las historias que ya comienzan. Estamos felices de que nos encontremos aquí.

¡Sean bienvenidos!