Adriana García – Cirulaxia Teatro

Adriana García – Cirulaxia Teatro

2016

Me pongo a escribir y veo en mi mente la cinta rebobinando a gran velocidad, escucho el sonido, me río, las imágenes son como un río que sube hacia su origen…. Y así el año… El 2016 que trajo mucho y de todo, un año inquietante, tenso en muchos sentidos y así anduve y anduvimos con mis compañeros de Cirulaxia, a la par de este tiempo…

Iniciamos el año trabajando intensamente para poder estrenar en marzo “Hasta las manos – encrucijada taoísta”, la última creación del grupo en la que nos planteamos si realmente somos capaces de “evolucionar” en nuestras vidas al “compás de los tiempos” o si la capacidad de sobrevivir al tiempo se halla en otras minúsculas ecuaciones, más personales, sensibles, sutiles y cotidianas. Cómo la vida misma, generadora constante de preguntas. Fue una experiencia que compartimos todos los sábados durante 8 meses con el público, que llenó la sala y nos acompañó un año más, brindándonos mucho calor y hermosos aplausos; ese sonido creado por muchas manos juntas para dar las gracias, reconocernos y darnos aliento. Compartir lo que hacemos con tantas, tantas personas, ¡qué privilegio! Fue lo más lindo de este año.

Y como parte de la comunidad teatral, destacar el sólido polo teatral en que se ha convertido nuestra ciudad, a fuerza del trabajo constante y comprometido de muchísimos colegas. Una comunidad que ha madurado con los años y se encuentra  en pleno crecimiento; una comunidad que entiende sobre la necesidad y el valor de la construcción colectiva, hecho que puede verse en el gran flujo de intercambio que existe en el desarrollo de las actividades y como fuerzas conjuntas en los colectivos Teatristas en Acción y Red de Salas Independientes de Teatro, espacios consolidados para la defensa, promoción, y desarrollo de la actividad.

Mucho trabajo, mucha pasión, mucha entrega, muchísimas personas, muchísimo amor, Mucho Teatro. Es histórica la ausencia de políticas culturales en general por parte del estado, sí gestos de apoyo, algunos programas y voluntad (por parte de algunos funcionarios) de sostener lo poco que hay y bregar por conseguir un poco más de presupuesto. Gestos que se agradecen, pero que para el desarrollo de la actividad cultural que merece la comunidad toda, no alcanzan.

Un deseo: Que sigamos creciendo y acompañándonos, entre nosotros y con la gente. Que el teatro sea siempre ese lugar de “encuentro”, de “magia en complicidad”, de “fiesta compartida”.